Pasear de noche: que os vean sin quedar en ridículo

Gassi im Dunkeln: gesehen werden, ohne albern auszusehen

A las cinco de la tarde ya es de noche, tu perro es marrón y su prado favorito no tiene farolas. Bienvenido al invierno. Así os verán a los dos sin que la cosa se vuelva ridícula.

El principio: se reconoce el movimiento, no la superficie

Los conductores reconocen las bandas reflectantes en unas patas que se mueven mucho antes que una superficie reflectante en el lomo. Por eso: los reflectantes van donde hay movimiento. En el perro, en el arnés y en la correa; en ti, en los zapatos o en las perneras del pantalón.

El orden que tiene sentido

  1. Elementos reflectantes en el arnés o en el abrigo. Pasivos, siempre puestos, sin pilas que se agoten. La base.
  2. Una lucecita en el arnés. No como foco, sino para que encuentres a tu propio perro en el prado.
  3. Los colores claros ganan a los oscuros. Un abrigo verde oliva es bonito, pero en la penumbra de noviembre es una capa de invisibilidad.

¿Y tú?

La frase más honesta de este artículo: normalmente el perro va mejor equipado que la persona que está al otro extremo de la correa. Una correa reflectante resuelve los dos problemas a la vez.

Los modelos reflectantes los encuentras en los arneses y correas y en los abrigos.